HORNAZO

INGREDIENTES:
Para la masa 
1 kilo de Harina de trigo
1 vaso de aceite de oliva
1 vaso de Vino blanco seco
1 vaso de agua
Huevos
50 gramos de manteca de cerdo
1 pellizco de Azúcar
Sal

Para el relleno

300 gramos de Lomo de cerdo en filetes
150 gramos de Chorizo en rodajas
2 huevos cocidos

Es una empanada típica de Salamanca que se prepara el Lunes de Aguas (segundo lunes de Pascua), en el que las familias se reúnen en una comida campera. El Lunes de Aguas proviene de una pragmática dictada por Felipe II, por la que las prostitutas eran expulsadas de Salamanca durante toda la Cuaresma, permitiéndoseles volver el 2º lunes de Pascua.
La relación entre la pragmática de Felipe II y el día de campo es que las prostitutas eran llevadas durante la Cuaresma al Arrabal, al otro lado del río y los estudiantes iban a buscarlas el Lunes de Aguas en barcas engalanadas y organizaban una gran fiesta en los islotes del río (de ahí las Aguas), llevando hornazos. Hay que añadir que las prostitutas de Salamanca eran jóvenes, que estudiaban el oficio con los estudiantes, para después pasar a la corte.

Preparación:

La masa
En un bol poner toda la harina, hacer un agujero en el centro y poner en él la manteca derretida, el aceite, el vino y el agua. Mezclarlo todo muy bien y añadir la sal, un pellizco de azúcar y dos huevos batidos. Amasar con las manos hasta conseguir una masa homogénea. El punto se consigue cuando, al amasar, se ve que la masa no se pega a las paredes del bol, pues cuando se pega es que falta harina. No obstante, poner atención, pues un exceso de harina hace la masa muy densa y es difícil extenderla. Dejar reposar unos 30 minutos, cubierta con un paño.

El relleno

Poner al fuego una sartén con el aceite y echar los filetes de lomo, se les da unas vueltas y se echa el chorizo, cortado en rodajas. Se mueve todo para mezclar y se baja el fuego dejándolo hacerse todo durante unos 5 minutos, entonces se aparta y se reserva.
Cocer dos huevos y cuando estén cocidos cortarlos en rodajas.
El Hornazo 
Dividir la masa en dos porciones. Embadurnar de aceite el rodillo de amasar y estirar la masa, sobre la mesa o la encimera de la cocina que se habrá enharinado para que la masa no se pegue, hasta conseguir el tamaño adecuado. Espolvorear la bandeja del horno con harina y colocar en ella la masa estirada de forma que los bordes de la misma sobresalgan un poco de los de la bandeja. Repartir el relleno y tapar con la otra parte de la masa, que se habrá estirado de igual forma que la primera.
Con la punta de los dedos ir cerrando los bordes de la masa, doblando el borde de la base sobre la tapa, de forma que queden bien unidas y el relleno quede entre las dos hojas de masa. Si después de hacer las dos láminas nos hubiera quedado masa, se pueden hacer tiras y colocarlas como adorno encima de la tapa.
Batir un huevo y extenderlo con un pincel por toda la tapa del hornazo, de esta forma quedará la superficie brillante, dándole un mejor aspecto. Es conveniente pinchar con un tenedor en varias zonas de la tapa, para evitar que se levante con el calor.
Poner el horno a 180º y colocar la bandeja en la parte media del mismo. Dejar en el horno alrededor de 30 minutos.
Se puede tomar caliente o fría, troceándola en cuadrados de 10 a 15 cm de lado.